yo no podría arquearme
tanto como vos
tanto como vos
quién pasará
por debajo de nuestros puentes epidérmicos
miraste la luz celeste
de la magia intensa
tremendos dotes, pensaste
nuestra arma sexual
es el pelo lo sabés muy bien
abundante pelo y abundantes rulos
para enredarse y tironear
en la retícula de la ciudad
nuestras cabezas son erizos
con puntas que apuntan
para todos lados y rompen
los esquemitas de las noches
de luna llena
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