en la tarde juntados y tecito
bien dulce como
el abecedario, el ocb diario
tu humo en mi boca traspasa
y me lo guardo lo más que puedo
en la desaparición de la cosas
me quedo
ahí donde una vez dijiste
había un jardín casi tan lindo
como la mitad de todas las caras
de todas las calles
las casas que encierran
los mundos que construimos
para no ser tan felices como deberíamos
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